Bertsozale Elkartea
Bertsozale Elkartea
euskara castellano français english
Mapa
Página principal
Establecer como
página de inicio
Direcciones Imprimir esta sección Sugerencias Agregar a favoritos
Bertso
Movimiento bertsolarístico
Introducción
La tonada
La métrica
La rima

Dificultad del bertso

Historia
Prehistoria
Las menciones más
antiguas
Reivindicaciones e
innovaciones
De la taberna al escenario
El bertsolarismo social
Realidad actual
Escenarios
Buscar en esta sección:
Melodías de bertsos
Asoc. de Amigos del Bertsolarismo
Agenda
Xenpelar Dok. Zentroa
Biblioteca Virtual
Hitzetik hortzera
Bertso eskolas
Quien es Quien
Campeonatos
Fotografías
Interculturalidad
Lanku
Foro
Hazte socio
BertsoZalea
Juegos
Gabinete de prensa
Enlaces
Subscripción
bertsoplaza.tv

Movimiento bertsolarístico Historia La primera actuación

La primera actuación

Fernando Amezketarra cinceló dos bertsos en la memoria de los aficionados que asistieron a una de sus actuaciones en Azpeitia en 1799, pero dos años más tarde, unos bertsos quedaron profundamente grabados en la memoria del pueblo de Villabona. Cuentan que se reunieron 4.000 personas para presenciar la dialéctica de Zabala y Txabalategi. El alcalde situó dos escenarios, uno próximo del otro, en el centro de la plaza. Había cinco onzas de oro en juego; Txabalategi presentó al sacristán de Aizarnazabal como juez, Zabala a su paisano el famoso Fernando Amezketarra y el alcalde de Villabona dispuso que el cura Jose Mendizábal fuera el voto decisorio. Sin embargo, mucho no pudo decidir, no más que el primer empate en un desafío de bertsolaris (he ahí el motivo para recordar la actuación). La mayoría de los bertsos que han perdurado de aquella actuación son zortziko y bederatziko menores. El conocimiento y destreza técnica de los bertsolaris de esta época es impresionante. La métrica estrecha no es problema para ellos, fornidos de abundantes rimas.

A lo largo de las primeras cuatro décadas del siglo XVIII, las pujas entre bertsolaris fueron comunes en muchos pueblos. Las autoridades de los municipios mostraban dos posturas en torno a los bertsos: algunos pueblos guipuzcoanos organizaron varios desafíos, mientras que otros multaban y castigaban cualquier actuación. No solo las posturas, la situación variaba mucho en todo el País Vasco: La oralidad subsistía gracias a las coplas en Bizkaia y en el norte de Araba; Zuberoa unía pueblos y pueblos en las pastorales; en Navarra y gran parte de Araba el Romancero absorbió toda expresión improvisada; y desde el este de Bizkaia hasta Lapurdi y Navarra, protegido de las culturas foráneas, el bertsolarismo encontró el ecosistema más apropiado para su desarrollo.

Aun así, la expansión de dicho ecosistema fue mucho más amplia de la que se piensa. Por ejemplo, Bautista de Gamiz dejó varios escritos entre los siglos XVII y XVIII, o los bertsos escritos por el carlista Ceferino Lopez de Ilarraza, encontrados con otros bertsos anónimos en Araia.

Fernando Amezketarra (1754-1823), Zabala, Txabalategi e Izuela (1780-1837) son los bertsolaris más conocidos en esta época. Pastor Izuela, entre varias facultades improvisatorias, poseía una memoria inigualable. Según cuentan las historias de la historia, una vez Izuela cantó tan bien como lo hizo su oponente. Así lo decidió el jurado quien en vistas de obtener un solo ganador, solicitó a los bertsolaris que repitieran los mismos bertsos cantados. Pastor Izuela fue capaz de recordar los cincuenta bertsos que había improvisado anteriormente. Se sitúa en esta época también la primera evidencia del bertsolarismo navarro, gracias a un bertso de Martin Olaetxea en 1830. En cualquier caso, el bertsolarismo navarro no se presentará oficialmente hasta 1936 para participar en el campeonato del País Vasco.

El bertsolari de esta época no está escolarizado, ni tiene ningún tipo de estudios: la escritura le resulta tan lejana como la lectura. Solo se conocen bertsolaris de campo, agricultores que se expresan en lenguaje popular y que hablan de la humildad de su pueblo y sus paisanos.

Las menciones más antiguas aurreko atalahurrengo atala Reivindicaciones e innovaciones

Unos bertsos quedaron profundamente grabados en la memoria del pueblo de Villabona.
A lo largo de las primeras cuatro décadas del siglo XVIII, las pujas entre bertsolaris fueron comunes en muchos pueblos.
Bertsozale Elkartea. Mintzola Etxea. Kale Nagusia 70. 20150 Villabona
T. (00) (34) 943 69 41 29 / F. (00) (34) 943 69 30 41 / bertsozale@bertsozale.com