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I. REALIDAD SOCIOCULTURAL DEL BERTSOLARISMO ACTUAL
II. EQUILIBRIOS Y RETOS DEL BERTSOLARISMO. CLAVES DE UNA VIVENCIA CREATIVA DE LA TRADICIÓN
III. EL PROCESO DE CREACIÓN DEL BERTSO IMPROVISADO 2. Estrategia principal en la elaboración del bertso improvisado 3. La controversia, alma del bertsolarismo improvisado 3.1. Posibilidades estratégicas generales de la controversia 3.2. Ejemplo práctico-2: "El operario y el ama de casa" 3.3. Ejemplo práctico-3: "Discusión sobre la energía eólica" 3.4. Controversias sin tema impuesto
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3.2 Ejemplo
práctico-2: El operario y el ama de casa El tema impuesto
es el siguiente: X será una ama de casa que ha llamado a
Y para que le haga una pequeña obra en su cocina. Y
lleva en casa de X más de una semana y parece que los trabajos
no llevan la suficiente celeridad. Comienza a cantar X, la ama
de casa, y han de cantar cuatro estrofas cada uno.
X
ha construido una estrofa del tipo A. Ha pensado su argumento y
lo ha dispuesto de forma que a adelantado su miedo a la excesiva factura
de un trabajador evidentemente vago, que se pasa el día contemplando
a la señora. Era obligatorio hacer un A, dado que era él
quien comenzaba con la controversia.
Y lo que
hace es una estrofa del tipo C ó mixta. Piensa su argumentación
final: soy lento pero seguro. Pero la acusación de la señora
(sus miradas a las faldas) es demasiado concreta como para no responderle.
Y lo que hace es utilizar sus tres primeros puntos para responderle y
añadir al final la sentencia que había pensado en el intervalo
de tiempo en el que su contrincante cantaba. Esta estrofa tiene el mérito
de responderle a la acusación de voyeur, pero el demérito
de que el tercer punto y la sentencia final son demasiado inconexos desde
el punto de vista lógico. Sigue X , con su segunda estrofa:
X
opta por hacer otra estrofa A. Haciendo caso omiso de la respuesta
de Y, opta por hacer lo que ha pensado mientras su contrincante
contestaba al asunto de las faldas: aprovecha maliciosamente el sentido
figurado de la palabra obra. Su mérito
consiste en dicho descubrimiento. Su demérito radica en el salto
excesivamente brusco y poco lógico del comportamiento de la ama
de casa. Hace un minuto se quejaba de que el trabajador le mirara las
faldas; ahora súbitamente le pide que le haga una obra. La segunda
estrofa de Y, es la que sigue:
Este es un
ejemplo de estrofa B. No sabemos lo que Y pensó mientras
cantaba X. Pero pensara lo que pensase tuvo que reaccionar ante
la rotundidad y la sorpresa del ofrecimiento de X. Así pues,
desechó lo pensado y respondió a la estrofa con la estrofa
entera. Es ese su mérito principal. Pero aún pudo ser más
contundente la respuesta, si en lugar de cantar que en eso sí
que tengo cierta categoría hubiera cantado en esas
obras sí que tengo cierta categoría. Así el
público se hubiera dado cuenta de manera más clara que la
respuesta era directa e improvisada en el último momento. Es el turno
de X. He aquí su tercera estrofa:
X
vuelve a hacer una estrofa del tipo A. Se da cuenta de que en su
segunda estrofa ha ido demasiado lejos y que su contrincante le ha respondido
de forma contundente. No tiene otro remedio que plegar velas. El mérito
principal de la estrofa consiste en su carácter visual.
Prácticamente vemos al trabajador encaramado en un
lugar alto comiéndose con la mirada a la ama de casa, mientras
dispone una hilera de azulejos francamente torcida.
Esta estrofa
es del tipo B. Y, ha tenido que escuchar toda la estrofa de X.
El trabajador no sabe ya a qué atenerse. Primero lo de la obra
a la señora. Luego la queja de la hilera de azulejos... Y es eso
mismo lo que le contesta ¡Aclárese señora! Es el turno
de X. Es su última estrofa.
X
aprovecha su última estrofa para hacer un B. Responde al
final del contrincante con su final. Espera a la respuesta del albañil
y le contesta contundentemente. ¿Cómo que escoja entre ambas
obras? ¡Si tú no haces ninguna de las dos! Si la respuesta
anterior de Y a los devaneos e incongruencias de la señora
era inequívoca, esta sentencia de la señora es inapelable. Por último,
es el turno de Y en su última estrofa:
Y, termina
con una estrofa del tipo A. No se le ha ocurrido nada para responder
a la última acusación (inútil para ambas obras) de
la señora. Canta lo que había pensado de antemano. Se hace
el asustado, apela a la importancia de su puesto de trabajo y se despide
de la devora-hombres. Así por lo menos cierra el ciclo
de la controversia. Comenzaron en el primer punto con la referencia de
la factura y terminan con la misma referencia. De forma
esquemática este ha sido el desarrollo de la controversia: X---- Estrofa
1 A Estrofa 3 A Estrofa 5 A Estrofa 7 B Digamos que
en general, el papel de X ha sido el de ir buscando argumentos,
y el de Y contestando uno por uno los argumentos inventados por
X. Al final sin embargo han cambiado las tornas y X ha podido
contestar con contundencia una estrofa de Y, por lo que éste
ha tenido que dejar de contestar a los finales de su contrincante con
sus propios finales y buscar un final más esquivo. Digamos que
la secuencia B-A-B-B que se da entre las estrofas cuarta y séptima
de la discusión entre ambos bertsolaris (ambos personajes en éste
caso), es un buen ejemplo de desarrollo ideal para cualquier controversia.
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