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I. REALIDAD SOCIOCULTURAL DEL BERTSOLARISMO ACTUAL
II. EQUILIBRIOS Y RETOS DEL BERTSOLARISMO. CLAVES DE UNA VIVENCIA CREATIVA DE LA TRADICIÓN
III. EL PROCESO DE CREACIÓN DEL BERTSO IMPROVISADO 2. Estrategia principal en la elaboración del bertso improvisado 3. La controversia, alma del bertsolarismo improvisado
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1.2 Métrica Los bertsolaris
componen sus bertsos ajustándose a una métrica determinada,
más exactamente, a unas métricas determinadas. Cada estrofa
dispone de un número preestablecido de puntos y estos puntos a
su vez, constan de un número determinado de sílabas. No
vamos a entrar en la interesante discusión sobre si el bertsolari
dispone del concepto mismo de sílaba o no. Como indica
Luis Michelena:
Si bien hay
estudiosos que han puesto en duda el carácter silábico de
la versificación vasca, la gran mayoría suscribe la tesis
de Michelena, tesis que la sensibilidad de los propios bertsolaris no
hace sino confirmar. Lo cierto
es que el bertsolari jamás se dedica a contar sílabas mientras
improvisa. Sería un trabajo arduo y además inútil.
El bertsolari sabe perfectamente a qué paradigma métrico
pertenece la tonada que ha escogido para improvisar. Si va cantando sin
forzar la melodía es evidente que está cumpliendo con el
número de sílabas pertinente. Si fuerza la melodía,
acortándola o alargándola, es obvio que no está cumpliendo
con las leyes métricas de la estrofa en cuestión. Es la cuestión
de la métrica una de las facetas que mayor quebradero de cabeza
supone para el improvisador. Y es que mientras la melodía y la
rima son una cuestión de máximos y mínimos (se puede
cantar y rimar mal, muy mal, aceptablemente, bien, de forma sublime...)
la métrica no acepta ningún tipo de escala. Se mide bien
o se mide mal. No hay consideraciones intermedias, si bien es cierto que
existen unas pocas tonadas en las que el habitual 7/6 deviene en un 8/6
por razones de uso. Es además
la métrica el componente más difícil a la hora de
la preparación previa de un bertsolari. Mientras rima, melodías,
léxico e incluso contenidos de diversa índole pueden ser
cifrados y almacenados con el objetivo de que nos sirvan en un momento
dado, la métrica no puede sino ejercitarse. Y si bien el continuo
ejercicio aporta grandes dosis de seguridad, la improvisación es
siempre dada a resbalones métricos que afean cualquier composición,
por muy ingeniosa que sea. Las estrofas
más usadas en el bertsolarismo son las siguientes: Zortziko mayor
El Zortziko
Mayor es pues, una composición de cuatro puntos en la que el número
de sílabas en las líneas impares es de diez y de ocho en
las pares. Es además en estas líneas pares en los que se
ha de rimar. Y la rima es siempre de la mismo familia. Es de destacar
la coincidencia en la utilización del octosílabo respecto
a otros improvisadores que conocemos. Tanto los alpujarreños, como
los canarios, como los cubanos... improvisan en décimas, que como
es sabido, son diez versos de ocho sílabas. Hamarreko
mayor
Zortziko
menor
Hamarreko
menor
Otros
paradigmas Así
por ejemplo tenemos las koplak, paradigmas utilizados durante siglos
a la hora de hacer rondas de diversa índole, y entroncadas en el
romancero medieval. Su estructura es la siguiente: . Kopla
mayor
O también
pude ser: . Kopla
menor
Son pues,
justo la mitad de un Zortziko Mayor en un caso y justo la mitad de un
Zortziko Menor en el otro. Existen también
paradigmas mucho más recientes creados en muchos casos por los
propios improvisadores, con el fin de participar con éxito en los
diversos Campeonatos que se celebran. Es una forma de rizar el rizo. Mayor
número de puntos, mayor número de rimas... mayor peligro
de caer sin red en el caso de fallar y mayor éxito en el caso de
acabar el bertso de forma victoriosa. Mas no sólo es eso. Responde
a una tendencia moderna en la cual el improvisador necesita el suficiente
terreno textual como para mostrar su originalidad, la complejidad de sus
argumentos, el distanciamiento en cuanto al tema propuesto... En estos
tiempos en los que el contexto no es tan aglutinante como en otros, es
el texto el que soporta en mayor medida el peso del éxito comunicativo.
Y es por ello por lo que el texto tiende a dilatarse. He aquí algunos de los ejemplos: . Zazpi
puntukoa(22)
. Itsaso
hori dago zatarra(23)
. Bederatzi
puntukoa(24)
Además
de estos hay otros paradigmas que podríamos citar aquí pero
estos ejemplos pueden servirnos para algunas consideraciones generales:
Excepto
en alguna excepción que más tarde mencionaremos, la rima
es siempre del mismo grupo (A) y siempre consonante. La dificultad radica
pues en buscar un número de vocablos suficientes que rimen entre
sí, sin repetir ninguna palabra-rima. Si se repite la palabra-rima,
se dice que el bertsolari ha cometido poto. El poto es el aspecto
técnico más penado por público y jurado. Los únicos
paradigmas en los que el bertsolari se ve forzado a combinar diversos
tipos de rimas, constan de una sola melodía. Son pues, raras excepciones
en cuanto a improvisación. . Iparragirre
abila dela
. Nagusi
jauna hauxe da lana(25)
Digamos para
concluir con lo referente a la métrica, que aproximadamente el
90% de la producción habitual del bertsolarismo se limita a los
paradigmas reseñados en primer lugar: Zortziko Mayor y Zortziko
Menor y Hamarreko Mayor y Hamarreko Menor. Las coplas
se utilizan sobre todo en situaciones de ronda, y los demás paradigmas
en Campeonatos y festivales. Por ultimo
reseñar una última condición técnica referente
a la métrica: la cesura. En los segmentos de diez sílabas
se ha de formular la frase en forma de cinco+cinco sílabas y no
de ninguna otra. Ello conlleva una dificultad añadida. No es suficiente
con plegar una idea a la métrica de 10/8 sílabas, si no
que hay que plegarla a la forma de 5+5/8 que es la más habitual.
Y como en muchas otras ocasiones, para el improvisador avezado, esta limitación
supone una especie de ventaja. En el fondo está acostumbrado a
pensar sus ideas en esta métrica y todo lo que sea no cumplirla
supone, además de un quebranto técnico, una interferencia
en lo ideológico tal que al fallar una cesura puede venírsele
abajo todo el esquema de su estrofa. Ejemplo de
cesura correctamente realizada:
Ejemplo de
cesura incorrecta:
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