|
I. REALIDAD SOCIOCULTURAL DEL BERTSOLARISMO ACTUAL
II. EQUILIBRIOS Y RETOS DEL BERTSOLARISMO. CLAVES DE UNA VIVENCIA CREATIVA DE LA TRADICIÓN
III. EL PROCESO DE CREACIÓN DEL BERTSO IMPROVISADO 2. Estrategia principal en la elaboración del bertso improvisado 2.1. Estrategia general: el veneno en la cola 2.2. Ejemplo práctico-1: "El dilema de las drogas de diseño" 3. La controversia, alma del bertsolarismo improvisado
|
2.1 Estrategia
general: el veneno en la cola La cuestión
radica en cómo lograr que un discurso de 40 segundos tenga el suficiente
atractivo para el receptor. El bertsolari dispone para ello de una estrategia
básica que utilizará de forma sistemática: pensar
primero el final. Parece una
obviedad pero quizás no lo es. ¿Cuantas veces hemos asistido
a discursos de diversa índole que no han logrado un mínimo
de conexión con el público por no disponer de forma adecuada
los contenidos expresados? El bertsolari,
cuando oye un tema, pone en marcha su maquinaria mental. Y lo hace en
unos parámetros muy cercanos a los de la retórica clásica,
como trataremos de mostrar en el capítulo IV. Piensa en lo que
va a decir. Intuye en qué orden va a decirlo, guardando para el
final el razonamiento más potente y elaborado. Comienza a cantar,
y sobre la marcha intentará expresar esos contenidos de una forma
poética, dramática, épica... lo que venga al caso.
Y todo ello apoyado en la memoria, para que no se le olvide a donde ha
de llegar y en una puesta en escena que ayude a transmitir con mayor impacto
los contenidos que va transmitiendo. Esta estrategia
básica de guardar para el final del discurso lo que se piensa primeramente,
reporta al creador dos ventajas muy importantes: Metodológica.
Si el bertsolari sabe a dónde quiere llegar, el camino a recorrer
se convierte en más sencillo. Metodologicamente,
el bertsolari, antes de comenzar a cantar, en los pocos segundos que transcurren
entre que oye el tema propuesto y comienza a recita su discurso, piensa
un razonamiento, escoge una melodía y pliega dicho razonamiento
a la métrica de la melodía escogida. O al contrario, escoge
una melodía de un paradigma concreto, porque ya ha plegado su razonamiento
a un número concreto de sílabas Es, siempre, el primer paso. Así pues, el bertsolari ya ha elaborado su razonamiento final y lo ha plegado a un número determinado de sílabas. |