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I. REALIDAD SOCIOCULTURAL DEL BERTSOLARISMO ACTUAL
II. EQUILIBRIOS Y RETOS DEL BERTSOLARISMO. CLAVES DE UNA VIVENCIA CREATIVA DE LA TRADICIÓN
III. EL PROCESO DE CREACIÓN DEL BERTSO IMPROVISADO 2. Estrategia principal en la elaboración del bertso improvisado 2.1. Estrategia general: el veneno en la cola 2.2. Ejemplo práctico-1: "El dilema de las drogas de diseño" 3. La controversia, alma del bertsolarismo improvisado
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2.2 Ejemplo
práctico-1: El dilema de las drogas de diseño Pongamos
por caso el siguiente tema: Un buen amigo tuyo te ha ofrecido una
serie de pastillas con las que a buen seguro podrás mejorar tu
rendimiento en muchas facetas. Tú estás dudando en tomarlas...
Se lo propusieron a Aitor Mendiluze en un festival en Elgoibar en 1997.
Su labor era la de construir en solitario tres estrofas. Veremos cual
fue su proceso de elaboración de la primera. Aitor, en
cuanto escuchó el tema, buscó un argumento quereflejara
su opinión sobre las drogas de diseño. Lo primero
que vino a su mente fue el siguiente argumento: hobetuko naiz,
baina neu izan gabe o lo que es lo mismo, mejoraré,
pero no seré yo mismo. Lo que hizo
a continuación fue plegar dicho razonamiento a una métrica
de 10/8 sílabas.
Téngase
en cuenta que a la hora de plegar dicha argumentación a ese número
de sílabas, Aitor tenía otras posibilidades de decir lo
mismo pero con otras palabras. Como por ejemplo:
O bien,
Disponía
de otras muchas formas de decir lo mismo en otras palabras. Pero Aitor
escoge la que escoge por su formulación impactante y por que considera
que en el grupo de palabras con rima en (-ea) dispone de las suficientes
y las adecuadas para elaborar un discurso que le lleve al final que él
ha decidido. Si tuviera la intuición contraria, cambiaría
de formulación y adoptaría la segunda de las posibilidades
o la tercera u otra cualquiera. Así
pues, Aitor ha buscado su argumento. Lo ha plegado a una métrica
determinada. Ha formulado la frase de forma que la palabra-rima final
le dé posibilidades de encontrar el suficiente número de
palabras-rima necesario y ha escogido la melodía que va a utilizar
en función de la métrica a la que ha plegado su frase final
y el tipo de contenidos que quiere transmitir. Han pasado
unos 15 o 20 segundos desde que le han propuesto el tema. El público
está expectante. No sabe nada de lo que ha transcurrido por la
cabeza de Aitor durante esos 15-20 segundos. Aitor comienza a cantar...
Sabe a dónde quiere llegar. Sabe qué palabras-rima ha de
buscar en su almacén. Sabe el camino que ha de recorrer hasta sentenciar
con el final que ha pensado... Aitor, medio segundo antes de empezar a cantar, en un momento de lucidez ha recordado la palabra hobea (mejor). Le va a venir bien para la ligazón con la sentencia final. Lo guardará como oro en paño en su memoria. Y comienza a cantar. Ene laguna... (Amigo mío...). Desde ese momento, todo el discurso suyo hasta llegar a la parte previamente pensada, será de una improvisación pura.
La parte
del discurso construida por Aitor antes de comenzar a cantar es aproximadamente
la que viene formulada en palabras. La parte que construirá conforme
canta es la que viene en guiones. Aitor sabe
lo que va a decir al final. Pero para ello necesita hacer el camino, construir
una gran parte del discurso de forma que el final tome aún un mayor
realce. Comenzará
a buscar en su margarita de rimas y encontrará la palabra
noblea (noble). Le sirve. Comienza a cantar...
El público
permanece expectante. Aitor ha optado por hablar directamente a ese amigo
imaginario suyo que le ha propuesto tomar las pastillas. ¿Qué
decidirá? ¿A donde va? Aitor lo sabe. El público
no. A lo sumo lo intuye. La siguiente
palabra-rima que Aitor rescata de su almacén es gordea (escondido,
oculto). No está mal. Le vale para seguir elaborando su discurso.
Ya ha planteado
en bertso, midiendo y rimando, la contradicción en la que se encuentra.
Tiene un amigo a quien cree fiel y noble, pero ese amigo tiene una cara
oculta. ¡Y se lo está diciendo al mismo amigo! La expectación
del público va subiendo de grado: sí, ha expuesto al amigo
su contradicción... ¿Pero a dónde va? ¿Qué
resolución tomara Aitor? La siguiente
palabra-rima que rescata es dotorea (elegante). Y dado que la palabra
le fuerza en gran medida a ello, comienza a hacer juicios de valor. Egin
didazun eskeintza ez da uste bezain dotorea (El ofrecimiento
que me has hecho no es tan elegante como pudiera parecer).
Ha planteado
la contradicción inicial. Ha hecho un juicio de valor. El siguiente
paso es reforzar, ejemplificando, dicho juicio de valor. Y rescatará
la rima-palabra umorea (humor) y a continuación doblea
(doble de). Le vienen
muy bien para la lógica de su discurso. Emango
dit umorea canta. O lo que es lo mismo: (mejorará mi
humor). Y a continuación: ta abildade doblea
(y duplicará mis habilidades). Así
pues, ya está llegando a la zona del discurso que ha pensado previamente.
Y lo está haciendo bien. Hasta el momento, los contenidos que ha
expresado son los siguientes: 1- Te creía
un amigo fiel y leal. Ha construido
un discurso coherente e interesante. Nadie sabe dónde ha de desembocar.
Pero Aitor sí. Su memoria está acostumbrada a retener lo
previamente pensado. Y a pesar de que ha gastado mucha fuerza mental a
la hora de la improvisación pura (rescatando las mejores rimas,
midiendo adecuadamente, intentando no cometer ningún error lingüístico...)
recuerda aún el segmento oracional que ha pensado 40 segundos atrás.
Sabe que
si llega ahí y lo dice tal como lo ha pensado, el éxito
comunicativo de su estrofa está asegurado. Y además recuerda
que ha reservado la palabra-rima hobea (mejor) para engancharlo con la
argumentación final. Tan sólo le queda construir la penúltima
frase. Y ese hobea le dará la posibilidad de dar realce
a la estrofa. Canta...
Ya ha completado
el discurso. Le ha dicho al amigo que le creía leal. Pero que tiene
una cara oculta. Que la oferta no es tan buena como parece. Que le mejorará
el humor, que duplicará sus habilidades, que si lo toma sería
mejor de lo que es... Lo que ha
oído el público hasta ese momento es:
El público
conoce justamente aquella parte del discurso que el creador desconocía
en el momento de empezar a cantar. Y desconoce la única parte del
discurso que el creador había previsto y que el privilegiado lector
de estas líneas también conoce. Cuando Aitor concluye hobetuko naiz, baina orduan ni izan gabe, ordea!, la relación comunicativa alcanza su clímax. |