16 Para acercarnos a nuestra realidad cultural, optamos por no establecer el territorio político como definitorio de los hechos culturales, por lo que no resulta adecuado hablar de cultura vasca. Un análisis afinado de dicha realidad parte de tomar en consideración la existencia de diversas comunidades lingüísticas, entorno a las cuales gravita gran parte de la producción cultural, aunque al coexistir diversas comunidades lingüísticas en unas coordenadas espacio-temporales, políticas y sociales hay multitud de interrelaciones, hibridaciones y campos de difícil delimitación.
En cuanto al termino “cultura vasca”, no se debe confundir la realidad cultural de una de las comunidades lingüísticas más antiguas del planeta (pequeña, que vive un desafío de supervivencia) con la realidad de dos lenguas habladas por cientos de millones en varios continentes. Es muy forzado, por tanto, hablar por ejemplo de literatura vasca, tomando el territorio físico como referencia. El universo cultural del euskara revela sus propias condiciones vitales; desarrolla sus propias estrategias; tiene sus propios equilibrios, por ejemplo en cuanto a oralidad-escritura; tiene sus propios parámetros de mercado y masa crítica; incluso genera en parte su propio pensamiento.