AUTORES

 

INTRODUCCIÓN

1. Antecedentes históricos. Mito y realidad del bertsolarismo improvisado

2. Transformación del bertsolarismo en el siglo XX: hegemonía del bertso improvisado

3. Objetivos de este libro

 

I. REALIDAD SOCIOCULTURAL DEL BERTSOLARISMO ACTUAL

 

II. EQUILIBRIOS Y RETOS DEL BERTSOLARISMO. CLAVES DE UNA VIVENCIA CREATIVA DE LA TRADICIÓN

 

III. EL PROCESO DE CREACIÓN DEL BERTSO IMPROVISADO

 

IV. PROPUESTA DE MARCO TEÓRICO

 

V. GLOSARIO

El bertsolarismo se ha considerado hasta ahora, casi sin excepción, una forma o subgénero de la literatura popular vasca. La literatura vasca propiamente dicha, también llamada literatura escrita o literatura culta, es, o ha sido al menos hasta bien entrado el siglo XX, una literatura escasa, anacrónica y sólo secundariamente literaria.

Por el contrario, como bien señala Luis Michelena:

…la literatura popular vasca, esencialmente oral, es probablemente tan rica y variada como la de cualquier otro pueblo(1).

Sin embargo, el epígrafe “literatura popular vasca” es una especie de cajón de sastre, en la que parece tener cabida todo aquello que no encaje en la literatura escrita(2). La literatura popular vasca se caracteriza, pues, por la heterogeneidad de géneros y manifestaciones que abarca.
En primer lugar, heterogeneidad en cuanto al género, pues la literatura popular incluye poesía, teatro, narrativa y otros géneros más difícilmente clasificables, como los refranes y modismos.

En segundo lugar, heterogeneidad en cuanto al modo de producción. En concreto, el grado de oralidad de la literatura popular vasca varía grandemente de una manifestación a otra. El hecho de que la literatura popular vasca sea “esencialmente oral” no significa, evidentemente, que sólo la literatura oral sea literatura popular, si bien ambas denominaciones se usan a menudo como intercambiables. El mismo Juan Mari Lekuona, al presentar su clasificación, la titula “Clasificación de la literatura oral vasca”. Es evidente, sin embargo, que géneros como las novelas y autobiografías populares son orales sólo en cuanto a las estrategias comunicativas utilizadas, es decir, en cuanto a la estructura, puesto que su producción y recepción son escritas. Hay manifestaciones compuestas por escrito cuya recepción se realiza oralmente (teatro popular, pastorales, probablemente también muchas de las piezas de la poesía decorativa, y, por supuesto, la práctica totalidad del cancionero, tanto tradicional como moderno)(3).

Por último, hay también una gran heterogeneidad en cuanto a la intención estética (literaria, artística) de las manifestaciones englobadas en la literatura popular vasca. Los modismos —y, en gran medida, también los proverbios— se derivan única y exclusivamente de la competencia lingüística de los hablantes, sin conciencia alguna de su condición estética.

Ante un panorama tan heterogéneo, es evidente que ha de resultar poco menos que imposible establecer un único método de análisis válido para todas las manifestaciones de la literatura popular vasca. La investigación, como es bien sabido, avanza fragmentando cada vez más sus objetos de análisis, y bueno sería tenerlo en cuenta a la hora de afrontar la investigación de la literatura popular vasca. De no proceder así, difícilmente podremos llegar a entender cabalmente el significado y el valor de cada una de las diversas manifestaciones que integran el conjunto de la literatura popular vasca.

Este libro no pretende ser sino una exposición cabal del bertsolarismo improvisado, y un primer paso en la elaboración del método adecuado para su análisis a partir de la constatación de la insuficiencia de los modelos al uso a la hora de dar cuenta de la específica complejidad del bertsolarismo improvisado. Es por eso que renunciamos expresamente a analizar el bertsolarismo no improvisado: no porque lo consideremos de escasa importancia, sino porque nos parece un género radicalmente distinto, y, en cuanto tal, requiere otro método de análisis.